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La incorporación de las técnicas de juego y simulación como un componente central, aunque no excluyente ni único en la alfabetización, responde a algunos planteamientos como los siguientes. - En el medio rural las clases de alfabetización inicialmente, son atractivas a los campesinos porque rompen la rutina diaria; sin embargo, a lo largo del proceso se produce una alta deserción porque la alfabetización se sitúa fuera de sus motivaciones, no se percibe la inmediata utilidad del aprendizaje. Además, el contenido de los materiales está ajeno, en algunos casos, al ambiente del campesino y responde más bien a una cultura urbana. Por estas razones, el esfuerzo motivacional debe ser permanente y, en este sentido, la diversión que ofrece un juego es una poderosa fuerza de apoyo en el diseño total de un programa de alfabetización. - La experiencia educativa muestra que el aprendizaje más efectivo es el aprendizaje activo, por ello uno de los objetivos de la alfabetización es que los adultos sean capaces de utilizar sus conocimientos. Sin embargo, algunos modelos de alfabetización sitúan al adulto en un rol pasivo, en el cual las habilidades adquiridas no son aplicadas de una manera práctica. La descripción de una actividad, en la cual se podrían aplicar los aprendizajes, no es lo mismo que crear oportunidades en las cuales se pongan realmente en práctica. Los juegos y las simulaciones crean las posibilidades de incorporar a los adultos en el desarrollo y en la aplicación de los aprendizajes adquiridos porque los pone como sujetos de una acción práctica creando, a su vez, un proceso de interacción entre ellos mismos.
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