«La pobreza es nuestra pandemia. La solidaridad y el poder popular la solución». (Paraguay)

Por Cira Novara,  Organización SAVIA (CEAAL Paraguay), Organización Barrial Kuarahy Mimbi.

Según la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del 2019, en Paraguay el 71 % de la población económicamente activa, vive o sobrevive de la economía popular, llamada economía informal, esto representa a unas 5.024.421 personas, cuando la población paraguaya total es de 7.052.983 habitantes (DGEEC, 2018).

En esta catastrófica realidad, el gobierno aplica la medida de “Quedate en casa Py”, desde el 11 de marzo del 2020 y respaldada posteriormente por el Decreto Ley 3456 que declara emergencia sanitaria en todo el país.

¿Cómo se aplica dicha medida en un país donde 1.679.810[1] personas viven en situación de pobreza?. Nuestra peor y más crítica pandemia es la pobreza, ante esta realidad, los sectores empobrecidos que quedaron sin ingresos, empiezan a organizarse solidariamente y llevando adelante ollas populares.

Ésta es la realidad de recicladores, gancheros, vendedores ambulantes, albañiles y empleadas domésticas[2] del Barrio Caacupemi, Bañado Sur, Asunción que ante la imposibilidad de salir a trabajar y la ausencia del estado para atender las necesidades básicas, se organizaron y conformaron las Ollas Populares Solidarias, de Caacupemi. Inicialmente fueron 15 familias y hoy están involucradas 35, beneficiando a más de 200 personas, contando con el trabajo voluntario de miembros de la Organización Barrial Kuarahy Mimbi.

La organización constituye el motor de esta experiencia y se realizan reuniones de planificación donde se definen responsables de cocina (búsqueda de leña, preparación del fuego, cocina y limpieza), de almacén, de comunicación y difusión, de búsqueda de donaciones y de las ferias locales, cuyos ingresos contribuyen a la sostenibilidad de las ollas (Ollas Populares Solidarias de Caacupemi). Así también van definiendo ciertos acuerdos, como ser: el trabajo conjunto, el respeto, la solidaridad, la distribución de tareas y el diálogo.

Éstas OPS-C (Ollas Populares Solidarias de Caacupemi), dan lugar a recuperar los vínculos solidarios, no solo a nivel local, sino también en Asunción, ya que las familias brindan sus aportes; a dialogar sobre diversos problemas que viven día a día; a romper ciertos tabúes relacionados al género ya que los varones también se encargan de la cocina; a enfrentar el clientelismo y la politiquería y sobre todo a entender que el problema de la pobreza es estructural y ante esto solo la organización popular puede hacer frente al abandono y desidia del estado.

[1] Fuente: DGEEC. Encuesta Permanente de Hogares Continua 2019.

[2] Ingreso diario de las familias: aproximadamente 50 mil guaraníes (0,13 dólares)